lunes, 26 de mayo de 2014

¿Podrán?

En menos de 24 horas, el panorama político ha dado un vuelco. Las elecciones al Parlamento Europeo han hecho temblar a los dos partidos mayoritarios, PP y PSOE. Tras los resultados, siguen siendo las principales formaciones políticas, pero los partidos minoritarios han aparecido en escena para sorpresa de todos. Incluso de ellos mismos. Pablo Iglesias soñaría ayer, antes de las 23:00 horas (momento en el que se dan los primeros datos oficiales), con conseguir cinco escaños. Minutos después, el sueño se hizo realidad. Solo ese número, hizo que el PP no saliese a celebrar al balcón de la sede de Génova su victoria (eso, y que no hubiera nadie abajo para recibirles), y que hoy, el líder del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, haya anunciado que se celebrará un Comité Extraordinario en el PSOE y unas elecciones primarias a las que él no se va a presentar. Vamos, que como muchos medios han dicho, definitivamente tira la toalla.

Es cierto que no solo Pablo Iglesias ha acabado con el bipartidismo. UPyD lo lleva intentado desde hace varios año e IU, muchos otros. Pero ha conseguido que hoy se hable de él en muchas tertulias televisivas (¡qué nos gusta una tertulia televisiva en este país!) y que se mencionen, así de tapadillo, otras pequeñas cosas también bastante importantes. A saber: el más de 50% de personas que debían votar, pero que han pasado. Por diversos motivos, cada uno es libre de hacer lo que quiera. Y el hecho de que el PP haya ganado y ni por asomo esté dando saltos de alegría. "Cualquiera sale con la que está cayendo", pensarán en el PP. Si Pablo Iglesias no esperaba el resultado de "Podemos", seguramente Rajoy ni imaginaba la caída de esos ocho escaños que ha perdido. Porque sí, amigos, el PP gana, pero pierde escaños y votantes y eso no augura nada bueno para las elecciones generales del año que viene.

Y el PSOE, al fin, ha decidido empezar a moverse. Antes miraba desde la distancia a los partidos pequeños, pero ya se sienta con ellos codo a codo y no les gusta. Ni eso, ni perder electores que creían haber recuperado. Agachan la cabeza y imploran el "mea culpa" en Ferraz. En algún momento tenía que suceder. Por lo menos ellos lo hacen. Quizás tarde y más si Rubalcaba tenía pensado desde hace tiempo no presentarse como candidato a presidir el partido en las próximas primarias, tal y como ha revelado en la rueda de prensa. Pero lo hacen.

¿El futuro? Quién sabe lo que deparará. Por lo pronto, en solo 24 horas, en el panorama político español se han movido varias fichas y nadie parece estar muy contento con el cambio y la interrupción de "su proprio bienestar", ese que con tan poca transparencia y varios sobres, habían creado.