miércoles, 25 de abril de 2012

Lo vimos venir

Parece ser que los astros se han conjurado para que el planeta se vaya a la mierda. Con la prima de riesgo por las nubes, las guerras y la caza de elefantes, todo indica que el mundo ya no es un lugar seguro. Hace tiempo se vivía pensado que no habría un mañana. Hoy se vive intentando retrasar lo máximo posible el nuevo amanecer del mañana. Cuando tiene que llover no lo hace, y cuando ya no debería hacerlo no para. Quien debería trabajar no puede y quien se merece un descanso aún no sabe cuándo podrá tomárselo. Y así infinitamente al cuadrado.

"La vida te da sorpresas...", decía la canción. Señores y señoras, esto no es una sorpresa. Lo vimos venir hace mucho tiempo, pero se vive mejor mirando hacia otro lado e intentando hacer "la cobra" para que no nos toque demasiado. La mentira, la corrupción o el egoísmo han existido siempre y lo seguirán haciendo. El dinero pesa aunque sólo sea papel. Posee una fuerza que parece hacer invencible a quien toca, cual "Iron Man" con su traje de hierro. El dinero mata, envenena y sí, da la felicidad.

Mientras ex políticos cobren cerca de los 400.000 euros al año por adquirir un cargo en grandes empresas (veáse Acebes), el mundo seguirá yéndose a la mierda. Y de eso se dan cuenta los políticos, los empresarios, los comerciantes, el peatón y hasta las asquerosas cucarachas que nos sobrevivirán cuando los locos de las bombas atómicas las lancen. Pero..... ¿qué puede hacer un ciudadano de a pié? ¿Ir a la Moncloa a pedir una audiencia con alguien elegido por el pueblo? Puede, pero tengan cuidado, no sea que por resistirse pasivamente a salir ante una "amable" invitación por parte del cuerpo de seguridad vaya derechito al calabozo.
Vía @el_pais