jueves, 22 de marzo de 2012

Reportaje sobre los CIE y los extranjeros en España

Día 7

Buscando información para intentar hacer un reportaje, me he encontrado este vídeo en Informe Semanal. La verdad es que no sé cómo he empezado a recopilar noticias e información sobre los Centros de Internamientos de Extranjeros (CIE). Una cosa te lleva a otra y al final no te acuerdas de cuál era el punto de partida, pero lo que he estado leyendo me ha sorprendido y el reportaje resume bastante bien todo lo que hay hasta el momento. Sólo queda esperar a que lo que se dice en este trabajo, se acabe cumpliendo. Son sólo 14 minutos y es un buen trabajo.

Informe Semanal- Atrapados en tierra extraña

martes, 20 de marzo de 2012

Cómo NO hemos cambiado...

Día 6

Desde hace un par de semana estoy aprovechando el tiempo que este país (y su inseparable "crisis") me está dando de descanso para ver todas aquellas películas que los pocos y buenos críticos de antes catalogarían como "películas que hay que ver antes de morir". Me refiero a filmes como "Casablanca", "Dos cabalgan juntos", "Una mente maravillosa"... Películas de antes, pero con temas de siempre. Hoy ha sido el turno de "El apartamento", una película del imprescindible Billy Wilder, una persona que sabía cuál era su trabajo y lo que había que hacer. Mis mejores profesores en la universidad la pusieron en clase como ejemplo de buen cine.

Rodada en 1960, "El apartamento" trata muchos temas, algunos obvios y otros no tanto, pero hay uno del que quiero hablar, ya que puede ser que como estoy en este estado forzoso me toque más de cerca. El protagonista, C.C. Baxter, es un oficinista que en muy poco tiempo asciende a ayudante de dirección, pero claro, todo tiene un por qué. Cinco grandes directivos de la empresa le piden su apartamento para estar allí con sus amantes a cambio de un ascenso. El protagonista accede aunque para eso tenga que dormir en la calle alguna que otra noche.

El chantaje es una acción de la que todo el mundo ha oído hablar. Se produce entre las plantas de los grandes edificios empresariales del país. Todo el mundo la conoce, muchos la aceptan, pero por desgracia, muy pocos la denuncian. Los más ancianos cuentan historias sobre maletines que vienen y van. Quizás, el problema de esta sociedad no sea sólo la crisis...

jueves, 15 de marzo de 2012

La compañía teatral

Día 5

Había una vez una compañía de padres que se dedicaba a representar obras de teatros para que los niños dejasen de llorar y disfrutasen imaginando otros mundos e historias fantásticas. Eran tiempos difíciles. Muchas personas, al levantarse por las mañanas, siempre veían el cielo gris. El ser humano había perdido la capacidad de amar a los demás y sólo se preocupaba de si mismo. Pero este grupo de padres decidieron que las hombres y mujeres del futuro debían tener otra perspectiva de la vida.

Todos los días, después de trabajar, se reunían para inventar historias y para desconectar de la cansada rutina de todos los días. Eran padres que aún guardaban la pizca necesaria de alegría para sobrevivir en el exterior y regalar sonrisas a los niños.

Las obras que representaban hablaban de castillos encantados, de la llegada de la primavera y de todo aquello que los niños pudieran entender y aprender. Una vez empezada la función, sabían que el mal se agolpaba en cada esquina y se manifestaba en forma de llanto en un niño, pero ellos nunca se amedrentaban. Sabían su papel y por qué estaban allí y, al final, su recompensa llegaba en forma de sonrisas y bailes. Su labor estaba hecha y sabían (y si no lo saben se lo digo yo) que el mundo sería un poco mejor gracias a ellos.

El hada primavera, la mariquita, el árbol, la flor y el Sol recibiendo a la primavera

martes, 13 de marzo de 2012

De cómo los bancos putean a los parados

Día 4

Siempre me gustó la película "Robin Hood, príncipe de los ladrones", pero la versión con Kevin Costner, ese hombre que siempre me ha resultado atractivo, pero del que sólo salvaría dos o tres películas en su carrera. Pues esta es una de ellas. Recuerdo que cuando la emitían en televisión siempre la veía, lo mismo que me ocurre con "Grease", que me quedo a ver la primera canción y ya no puedo levantarme.

La historia cuenta que Robin Hood robaba a los ricos para dárselo a los pobres. Era obvio que la riqueza tenía que ser repartida para que quien menos tuviera, por lo menos pudiera vivir adecuadamente. Los bancos nunca estuvieron por la labor de llevar esa teoría a la práctica y siguen sin verlo.

Ayer Bankia me mandó una carta recordándome que dentro de mes y medio seré un año más vieja, algo que para mi es demoledor pero para ellos es beneficioso. Muy amablemente me comunican que a partir del día siguiente a mi cumpleaños, mi cuenta pasa a denominarse "Libreta Fácil Bankia", con la que podré seguir realizando todo lo que habitualmente hago con ella pero que me van a cobrar 6 euros trimestralmente si no tengo 2.000 euros. Eso sí, si los tengo en la cuenta no pasa nada porque es gratuita. Esta gente no era muy amiga de Robin Hood porque hacen todo lo contrario que hacía él: roban a los pobres para dárselo a los ricos.

¿Opciones? Joderme y que me quiten 6 euros o sacar todo el dinero que tengo y practicar la vieja tradición de guardar el dinero debajo del colchón. ¿Quién decía que las tradiciones se han perdido? Gracias a bancos como Bankia eso nunca pasará.

Querido banco: gracias por informarme que voy a ser un año más vieja y que no me queréis como miembro de vuestro banco al no ser lo suficientemente rica. Tranquilos, he pillado la indirecta.

lunes, 12 de marzo de 2012

El peso de los lunes

Día 3

Hoy he ido a los cines Princesa a ver una película en un pase de prensa. Al salir de allí, mientras iba andando hacia el metro, he parado antes de cruzar un paso de cebra, como todo peatón civilizado. Y ahí estaba yo, pensando en mis cosas cuando me he dado cuenta que el muñeco llevaba en verde desde antes de que yo parara. Vamos, que estaba haciendo el tonto allí plantada. Y de hecho creo que todos los que estaban detrás mía también se han parado porque yo estaba parada, como aquello de "allá donde fueres, haz lo que vieses".

En realidad no me acuerdo en qué estaba pensando. Acaba de salir de ver "La montaña rusa", una película española que bien se podía haber rodado en los noventa y seguiría sin tener ningún tipo de interés. En el pase me encontré con una amiga de la universidad, la llamaremos "Andrea". Comencé a hablar más con ella los tres últimos años de carrera. Sólo éramos compañeras de clase, pero es el tipo de persona en la que puedes confiar, que te cae bien y además compartíamos una pasión por el cine. Antes y después de la película hemos estado hablando de cómo nos van las cosas y ella me ha contado los proyectos que tiene entre manos. Tiene uno con el que se la ve ilusionada y espero que le salga. En esta época en donde la generación más preparada se levanta todos los días sin saber muy bien qué hacer ni hacia dónde ir, que algún compañero o amigo te de la grata noticia de que pueden conseguir algo, es una alegría. Por eso le deseo lo mejor y espero que lo consiga.

Cuando estás parado las semanas también comienzan los lunes. Da igual que hagas lo mismo al cabo del día durante toda la semana. Los lunes siempre pesan más. Ese día, todos los que tienen trabajo alrededor tuya se levantan y se van. Y si miras por la ventana imaginas que toda esa gente que está abajo va a su trabajo y al final de mes cobran su sueldo. Mientras, tú, desde tu ventana, cual princesa encerrada en su castillo, esperas a que tu futuro jefe venga con su maletín en la mano para ofrecerte una oferta de trabajo, la que sea. O la inspiración se pose en el alfeizar de tu ventana para iluminar la imaginación que poco a poco esta "crisis" va consumiendo.

Al igual que los personajes de "The walking dead" tienen la esperanza de que los "caminantes" se acaben en algún momento, yo mantengo las mías con que esta situación llegue a su fin. Como dice Leiva en esta canción: "Para dejar por escrito que no voy a abandonar...". La canción se refiere a otra cosa, pero cada uno que la interprete como quiera.

viernes, 9 de marzo de 2012

De cómo la historia se repite

Día 2

Una de las ventajas de estar parada es que pasas más tiempo con tu familia. Aunque, pensándolo bien, eso también puede ser una desventaja. Los científicos seguro que están estudiando que pasar más tiempo del establecido con una madre puede llegar a ser perjudicial para la salud, por mucho que se la quiera.

Esta semana  con quien he pasado más tiempo es con mi sobrina, una de las mejores cosas que me han pasado en la vida. Se llama Lucía, tiene 6 años y ha estado enferma con meningitis, pero meningitis de la "buena", de la que viene y se va, como la gripe. A parte de bailar y de oír una tres veces todas las canciones de los Lunnis (cosa que los científicos ni se atreven a estudiar), hemos jugado al "Mercadona". El sistema es muy sencillo: consiste en coger el saco donde están todos los juguetes, pedir cosas, ellas las va sacando y luego me las cobra, utilizando como tarjeta de crédito un posa-vasos. Es curioso como los niños, sin que se les diga nada, tienden a jugar con unas cosas u otras. Igual que el cabroncete de mi sobrino Dani, de 3 años, no para de jugar con el balón, Lucía juega a comprar, y nadie les ha dicho "tú esto y tú lo otro".

Cuando yo era pequeña guardaba todas los folletos publicitarios de ropa. Todas las revistas de "la semana fantástica" y "los 8 días de oro" de El Corte Inglés y jugaba a que compraba la ropa, inventaba historias... en fin, cosas que ahora piensas y que te parecen surrealistas.... pero que en su momento me encantaban. Todos tenemos un pasado, admitámoslo.

Pasar tiempo con ella estos días me ha recordado cuando era pequeña, sus padres trabajaban y mi madre y yo, que tenía clase por las tardes, teníamos que quedarnos con ella. Era la misma situación: ella jugaba y yo estaba en pijama. La vi andar, reír, solucionar puzzles, jugar, comer... tengo mil fotos de ella en mi cuarto, pero lo importante es que la tengo aquí, que todavía puedo disfrutar con ella hasta que ella llegue a la fase en que sus amigos son más importantes que su familia, es decir, la del pavo. Espero que la vida le sonría y si no lo hace, espero que ella sea capaz de levantarse del tropezón y reírse de la vida. Desde luego, gente en la que apoyarse nunca la va a faltar. Hay pocas cosas que puedo asegurar en la vida, pero esa es una de ellas.

Mi novio y yo vistos por mi sobrina. Es un dibujo para el frigorífico de mi nuevo piso. Lo de mi piso es otra historia que algún día os contaré.
Por lo menos en el dibujo mi novio me trae flores :-)

jueves, 8 de marzo de 2012

De becaria en crisis a parada

DÍA 1

Para aquel que no haya pasado nunca por este blog me presentaré: soy Rocío Campos, tengo 25 años y estudié Periodismo por vocación y en la actualidad estoy inscrita en la larga lista de parados que este país está criando. "Si estudias ahora y te esfuerzas, tendrás tu recompensa", decían mis padres cuando yo no sabía ni por dónde coger los apuntes de física.

Empecé a trabajar como becaria hace cinco años. Primero en una radio comunitaria haciendo un programa de cine y buscándome la vida como mejor podía. Aquello me encantaba. De allí aprendí mucho y me hice amiga de varios "trabajadores por amor al arte" de la web www.elseptimoarte.net, con quien todavía colaboro. Después pasé dos meses en RNE sin cobrar, claro, es un ente público. Tres meses en la revista Interviú (lo mejor de mi corta vida laboral) y luego un año con la página web y colaborando con ellos, cosa que sigo haciendo. Y por último pasé dos meses en un periódico local del que me echaron cuando pasaron los dos meses de prueba prometiendo que me volverían a llamar. Es la primera vez en mi vida que me sentí como una puta.

En fin, digamos que en poco tiempo aprendí a empezar a formarme y a adquirir una base que la universidad no me dio durante los 6 años que tardé en acabar Periodismo-Comunicación Audiovisual. Siempre lo he dicho, aunque los profesores lo nieguen porque no quieran corregir más: la práctica es la mejor forma de aprender.

En realidad este blog lleva en funcionamiento desde hace tiempo, pero nunca lo suelo llevar al día. Nunca sé qué poner. Ahora tengo mucho tiempo. Bueno, desde hace tres meses tengo bastante tiempo, pero lo que no tenían son ganas. Antes era una becaria en tiempo de crisis. Ahora soy una parada en tiempo de crisis y no quiero saber qué será lo próximo. Si me diesen una bola de cristal y me dijesen que puedo mirar mi futuro, cogería la bola y la tiraría lo más lejos que pudiese. Bueno, la llevaría al Congreso y la tiraría contra una ventana, por aquello de que estoy un poco indignada.

El día a día de un parado no tiene gran cosa. Miras las ofertas de trabajo, que siempre son las mismas y a las que ya te has apuntado. Y luego intentas que el paso del tiempo no te agobie. Intentas no mirar por la ventana para no ver cómo el sol se va yendo. Te quitas el pijama y te vistes para parecer que vas a salir a la calle en cualquier momento. Incluso a veces, si la desesperación es muy grande, sales a la calle a hacer gilipolleces como fotocopias o pasar a tiendas en las que sabes que no vas a comprar. Sólo por evitar estar en casa.

Yo intento leer un cómic y ver una película diarias. Ya que no tengo nada que hacer, por lo menos me enriquezco culturalmente. Por aquello de poder hablar de todo y de saber más que tu contrincante cuando juegas al trivial. Leo cómics porque creo que se aprende un montón de ellos y porque hay una cantidad de dibujantes buenísimos. Y España es ríquisimo en eso. Por cierto, aquí también escribo, por si queréis pasaros a dar una vuelta: http://thecomicart.blogspot.com/

En fin, esa es mi vida. Me ocurren más cosas al cabo del día y de eso te das cuenta cuando llega la noche y reflexionas sobre lo que has hecho. No podéis ni imaginar cómo trabaja mi mente desde que dejé de flagelarme por no tener trabajo. Mi novio me dijo que cuando fuese consciente de que no tenía trabajo y que no lo tendría en mucho tiempo, empezaría a estar mejor. La verdad es que hay días horrorosos, pero hay otros que son impresionantes.