jueves, 30 de diciembre de 2010

CIUDAD RODRIGO, UN LUGAR DE PASO


Ayuntamiento

Describir Ciudad Rodrigo (Salamanca) lleva poco tiempo. El mismo casi que se tarda en recorrer todo su casco histórico. Dos o tres cosas son las que se pueden visitar. Lo demás solo se ve desde fuera al ser palacios de propiedad privada.

No es un destino que se suele elegir para disfrutar de unas vacaciones, sino más bien un lugar de paso. Y no porque no sea interesante. Seguramente tenga más edificios artísticos y nobiliarios que casas particulares dentro de su casco histórico. Pero los horarios turísticos (casi todos por la mañana), así como el precio de algunas de sus visitas (3 euros cuesta ver la catedral, más que otras más importantes), resultan un poco chocante para el visitante.

Desde luego, si se quiere pernoctar en este pequeño enclave, lo mejor es hospedarse en el Parador. Puede resultar un poco cara la noche, pero se paga calidad y atención. Además de dormir en un lugar histórico con todas las comodidades. Y a la mañana siguiente…uno de los mejores desayunos que he probado.

Corto recorrido, pero obligado, ayudado por otro descubrimiento del viaje. La nueva “Guía Spiral” que ha publicado la editorial El País Aguilar este año 2010 que acaba. En este caso es la de Salamanca donde incluyen un buen aporte de Ciudad Rodrigo: historia de la ciudad, de los monumentos, recorridos y buenas recomendaciones para comer, cosa que otras guías no suelen hacer.

Catedral: portada meridional o de las Cadenas

Empezamos nuestro camino visitando el ayuntamiento, de mediados del siglo XVI. En esa misma plaza y alrededores, hay cuatro palacios y dos casas nobles, hoy convertido todo eso en tienda de recuerdos, Casa de la Cultura, sede de Correos…algunos visitables, solo en parte y otros, evidentemente, no.

La Catedral (declarada Monumento Nacional en 1889), destaca por dos portadas: la portada meridional o de las Cadenas, con una galería de doce arcos apuntados que acogen esculturas góticas, realizadas en torno a 1230 y el Pórtico del Perdón o de la Gloria, con la representación de la Virgen María, de mediados del s. XIII. Una obra escultórica que merece la pena ver y que es lo que más se recuerda de la ciudad.

Catedral: pórtico del Perdón o de la Gloria

Si se quiere disfrutar de una buena comida, hay que ir al “Mesón La Paloma” y comer el revuelto de huevos con farinato, comida típica del lugar. El farinato es un embutido que se elabora con manteca de cerdo, miga de pan, pimentón y especias. Está buenísimo y, además, en el restaurante te recomiendan qué comer, cuánta cantidad preparan (si es para una o dos personas) y la atención es muy buena.

Una calle de Ciudad Rodrigo

Por la tarde, lo mejor que se puede hacer es pasear. Se puede hacer por algunas partes de su muralla, pero recorrerla entera es imposible. Hay zonas que están mal cuidadas y, si llueve, los charcos que se forman son difíciles de sobrepasar. Y por la noche, tienen muy poca iluminación por no decir que hay zonas totalmente oscuras. Lo mejor es verla por la mañana, como casi todo en este pequeño pueblo.

Fotos: Canon Eos 450D

ROCÍO CAMPOS


sábado, 11 de diciembre de 2010

RETRATO DE PEQUEÑOS INSTANTES

En algún lugar de Embajadores (Madrid)


Andar por la calle no es simplemente dar pasos hacia un destino (a veces, incluso, sin rumbo). Caminar implica observar, estar atento a cada espacio, escaparte, personas…Normalmente vamos imbuidos en nuestros pensamientos, pensando en llegar al trabajo, a casa, a la boca del metro…y pasamos por alto mil cosas, pequeños elementos que a veces nos traen recuerdos. Cuando esto ocurre, sientes que tus pies se paran (sin tú darles la orden) y somos capaces de escuchar sonidos olvidados, de ver luces en algún lugar de nuestra mente que nos representan escenas de otro tiempo.

Una cámara de fotos, andar, un lugar…hay que estar preparado para cada mínimo detalle. Ser conscientes que el escenario que nos rodea es único y aquello que nos pone en funcionamiento la mente, las ideas, los recuerdos…nos mantiene vivos.

Cámara: Iphone 4

ROCÍO CAMPOS

miércoles, 8 de diciembre de 2010

COSAS QUE TIENE LA NAVIDAD


Plaza Mayor (Madrid)

La Navidad comienza con un día nublado, con el cielo blanco y con pronóstico de nieve. Siempre ocurre a finales de noviembre o principios de diciembre. Continúa el día 22, con los niños de San Ildefonso cantando el Gordo de la Lotería. Y se consolida la noche de Nochebuena, cuando no hay nadie en las calles e imaginas todas las reuniones familiares al otro lado de las puertas de tus vecinos. Ese día todo empieza a ir demasiado rápido. Aunque, últimamente, la Navidad comienza antes de lo que debe.

La época del consumismo, de los grandes almacenes y las compras, llegó a nuestras vidas casi sin darnos cuenta. Un día despertamos y, como robots, no nos alteró encontrar turrón en el supermercado a mediados de noviembre o las luces decorando los establecimientos por las mismas fechas. Empezamos a convivir con ello como algo normal, como hacemos con todo.

Interior del árbol de Navidad de la Puerta del Sol

De pequeños, todo era más fácil. Ibas de un lado a otro con toda tu familia, tenías vacaciones en el colegio (seguramente una de las mejores cosas de la Navidad) y esperabas ansioso la Noche de Reyes para ver si habías sido bueno o no ese año (aunque en el fondo ya sabías el veredicto). Pero una vez que creces, tu perspectiva cambia. Tus ideales también y la fiesta, ¡tu fiesta!, se ha convertido en algo (la han convertido) que nunca llegaste a imaginar. Demasiada gente, demasiadas luces, demasiado consumismo, demasiado agobio.

Puerta del Sol (Madrid)

Pero un día, encienden las luces de Navidad (este año las más cutres, todo hay que decirlo) y vuelves a sentir esa pequeña llama de la infancia en tu interior. Ese calor que nace en pocos momentos, pero que te hace recordar ciertas escenas de tu infancia guardadas en un rinconcito, en alguna parte de tu cuerpo. Y los pelos se te ponen de punta y sin saber por qué, te acuerdas de ciertos anuncios antiguos, o de Ramón García dando las uvas, o de lo mejor que ha tenido la Navidad…Martes y Trece…Son cosas que tiene la Navidad….

Fotos: Canon Eos 450D

ROCÍO CAMPOS